Reinventarse

Reinventarse - Ingrid Coronel

Reinventarse

Me encontraba en la ciudad que me abrió los brazos para estudiar; Maracaibo, estado Zulia (Venezuela). Era mediados del 98 y estaba a un brinco de recoger los frutos de lo cosechado; el título de Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo Impreso. En ese momento me conminaron a pertenecer al staff de periodistas de un reconocido periódico en el Oriente del país. Se trataba de El Oriental de Monagas, que funcionaba en Maturín -Monagas. (Hoy sólo circula su versión digital, por las razones que muchos conocemos).

Tuve el tupé de dudar en aceptar la propuesta. Aunque me atraía la idea de comenzar a ejercer, aún sin título en mano, todavía tenía el sabor dulce de mis pasantías en el Diario Panorama; el periódico más reconocido de Maracaibo, y  mantenía la esperanza de estar de nuevo en esa plantilla.

Hacia la ciudad distinta

Para no quedarme “sin el chivo ni el mecate” (sin uno ni lo otro), meses después; en noviembre, decidí partir a Maturín, conocida como la Ciudad Distinta, no sin antes buscar un mapa para ver dónde quedaba. Sí, confieso que ahí falló mi geografía del liceo, hasta me imaginé que había playa como en Puerto La Cruz.

Estaba escrito que en ese rincón de Venezuela labraría mi futuro laboral. No lo sabía, obvio, ni me lo imaginaba y en varias oportunidades contradije la voluntad de Dios. La evidencia fueron las múltiples propuestas de trabajo que se me presentaron, además de los intentos fallidos, por huir de la “pegagosa” ciudad.

Ilusión y desilusión

No me había bajado del avión cuando estaba cubriendo la fuente de salud y educación, con lo que recién daba mis primeros pasos como periodista… Transcurrieron unos 6 meses cuando un error, que por cierto no fue mio, en una fotografía de uno de mis artículos, hizo que el dueño decidiera mi salida.

¡Mayor frustración! Pero, lo bueno fue que el despecho duró poco. Rápidamente me contrataron para ser periodista de un candidato a constituyentista, para el momento. Aunque sin experiencia, asumí el reto.

En vista de que, el político, no alcanzó los objetivos, me ofrecieron trabajar en el segundo periódico de mayor circulación en el estado, La Prensa de Monagas. Todo periodista que ha pateado calle conoce la adrenalina que se siente cuando se cubre la fuente de sucesos. Una de mis mejores experiencias, tanto que por ahí vino mi gran tesoro que hoy tiene 18 años.

Del diarismo a lo institucional y la docencia

Al año renuncié al rotativo y comencé en un nuevo proyecto editorial, Extra de Monagas. Hoy extinto pero con muchas huellas.  Ahí puedo decir que crecí mucho profesionalmente. Empecé como periodista en diversas fuentes; con mayor énfasis en política, escribí una polémica columna, fui jefe de redacción y también directora encargada.

Una ambiciosa propuesta, aunada a mi rol de madre,  me llevó a dejar el diarismo y abrirme hacia el periodismo institucional. Así comencé a laborar como jefe de prensa del Consejo Legislativo del estado Monagas y tuve la gran oportunidad de ejercer la docencia por dos años consecutivos en La Universidad de Oriente, en las asignaturas de Comprensión y Expresión Lingüística I y Expresión Oral y Escrita.

¡Suspiro tras recordar estos años! Esta etapa llenó de satisfacciones mi vida. La faceta como profesora me sorprendió y aunque corta fue sustanciosa.

De vuelta a la sala de redacción e independiente

De esas vueltas que da la vida y por esa inestabilidad que muchas veces caracteriza a los periodistas, retomé mis andanzas en el diarismo. De esta manera, llegué al Diario El Sol de Monagas, donde asumí como jefa de redacción e Información. Simultáneamente me desempeñaba como asesora de algunas Alcaldías del estado Monagas  y tenía el programa radial «Al Cierre» (de las pocas experiencias que tuve en el área ).

Radicada en el periodismo institucional

Desde el 2012 y por 6 años más, que fue cuando decidí emigrar, ejercí el periodismo institucional, en Alcaldía y Concejo Municipal de la Ciudad Distinta. Fue justo en el 2018 cuando cumplí dos décadas de egresada e involuntariamente me aparte, por los momentos, de esta relación, para radicarme en Argentina.

Reinventada

Para Argentina me traje, además de las maletas repletas de ropa,  20 años de experiencia laboral que en este país pueda que, para algunas empresas, no sean tomados en cuenta por considerarme “Obsoleta laboral”, ya que en sus anuncios suele aparecer un límite de edad que ya superé.

La ropa la he usado, lo intangible también, pero esta vez no porque un reclutador valoró ese atributo, sino porque el sentirme «obsoleta laboral» me llevó a reinventarme y aquí, tras 20 años de experiencia y mucho aprendizaje, he decidido emprender con este proyecto digital que lanzo oficialmente, como un regalo para mí y mis lectores, a propósito de celebrarse este 27 de junio el Día del Periodista, en mi querida Venezuela.

 

 

 

Periodista/Semióloga y ahora Blogger Contando lo positivo de emigrar

2 thoughts on “Reinventarse

  1. Ingrid, te conozco y eres una excelente profesional. Entiendo por lo que estás pasando. Pero quiero que sepas que estás tocando terreno fertil. La monetización de blogs y redacción SEO son excelentes oportunidades de ingreso independiente. Estoy muy segura de que tendrás grandes resultados en esta plataforma. Te deseo muchísimo éxito y recuerda que la victoria se esconde en la constancia. Un abrazo.

    1. Hola Kaira. Me honra tu comentario porque sé que también eres muy profesional y con criterio. Así es. Aquí estoy haciendo lo que me gusta, porque ni nada ni nadie me detiene en esto. A todo hay que sacarle el lado positivo. Gracias por tus buenos deseos y éxito para ti también

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